La vida es un proceso de ganar y perder, de realizaciones y de pérdidas, de sorpresas agradables y desagradables, de nacimientos y muertes, la vida es un latido. En este latido nos acompañarán momentos de gozo, alegría, realización, plenitud, felicidad, profundo placer, pero también momentos de ausencia, desconcierto, desesperación, miedo, soledad, extrañeza, vacío. En este latido puro que es la vida, una lección fundamental a aprender es amar lo que tenemos mientras lo podamos disfrutar. Como dice Frida, enamorarnos de la vida, y necesariamente también enamorarnos de nuestra propia existencia, de la vida que no solo vemos afuera, sino que también de la vida que reside en nosotros.